Boletín “Economía al día” No. 11/2017

Consideraciones en torno a una Reforma Fiscal Verde

Autor: MSc. Edgar A. Marroquín López


La destrucción y deterioro del medio ambiente, el calentamiento global y los riesgos relacionados con el clima, en conjunto constituyen uno de los problemas mundiales más graves que enfrenta la humanidad. Estos problemas se presentan con diferentes matices según el contexto social, económico, y hasta político, y de acuerdo a las características naturales y ecológicas de cada sociedad y región.

Guatemala se encuentra en una situación grave de exposición a desastres relacionados con el clima, tales como tormentas, inundaciones, sequías prolongadas, aumento en la temperatura, alteración en los regímenes de las lluvias (cambios de frecuencia e intensidad), entre otros. Las particularidades geográficas, ecológicas, naturales y socioeconómicas de Guatemala, le imprimen una particular vulnerabilidad de alto riesgo a los impactos del cambio climático, fenómeno a la vez derivado del deterioro ambiental mundial, situando a nuestro país en los primeros lugares (10) de las listas de exposición de riesgos relacionados con el clima y con eventos naturales de gran envergadura, así: segunda posición, solo después de Haití, en el Índice de Vulnerabilidad al Cambio Climático en la región latinoamericana y el Caribe (IVCC), año 2014; noveno en el Índice de Riesgo Climático Global, año 2015 (IRC); cuarto lugar en el WorldRiskIndex2 2016. Esta situación se empeora teniendo especialmente en cuenta aquellos rasgos estructurales del subdesarrollo capitalista del país, traducidos en dependencia de la agricultura, crecimiento urbano desordenado, uso intensivo del suelo, crecimiento de la frontera agrícola, degradación de los indicadores salud, educación, hambre, nutrición, altos niveles de pobreza, pobreza extrema, desigualdad social y regional, exclusión y marginación, entre otros, que exacerban esa vulnerabilidad ambiental.