Boletín «Economía al día» No. 4 abril 2026

América Latina en el plan de la Gran América del
Norte de Estados Unidos

Autor: Dr. Jorge Murga Armas


Introducción

En un estudio anterior, analizamos los planes de Estados Unidos para el Triángulo Norte de Centroamérica (Murga Armas, enero-marzo de 2022). En él, examinamos cómo, a partir de la Ley de Mejora del Compromiso entre Estados Unidos y el Triángulo Norte, aprobada por el Congreso estadounidense el 21 de diciembre de 2020, la Administración demócrata de Joe Biden (2021-2025) impulsaba, en colaboración con los gobiernos de El Salvador, Guatemala y Honduras, la Estrategia de Estados Unidos para Abordar las Causas Fundamentales de la Migración en América Central, con el fin de promover la prosperidad, combatir la corrupción, fortalecer la gobernabilidad democrática y mejorar la seguridad civil en dichos países (The White House, julio de 2021).

Tras analizar la Ley de Mejora del Compromiso entre Estados Unidos y el Triángulo Norte, así como la Estrategia de Estados Unidos para Abordar las Causas Fundamentales de la Migración en América Central, llegamos a la conclusión de que, al igual que todos los planes y tratados económicos y comerciales que Estados Unidos ha promovido en la región en las últimas décadas, la estrategia estadounidense, debido a que se inscribía en la misma perspectiva neoliberal, chocaba contra la realidad política y económica de El Salvador, Guatemala y Honduras, lo que le impedía alcanzar sus objetivos. Así, mientras el Gobierno estadounidense afirmaba que sus planes y tratados económicos y comerciales promovían el crecimiento económico y el desarrollo de estos países y beneficiaban a su población, eran las grandes empresas y los conglomerados empresariales que mantenían capturado el Estado y la economía los que se beneficiaban, provocando la pobreza y la exclusión de millones de centroamericanos (Murga Armas, enero-marzo de 2022).

Ahora bien, en 2024, la llegada a la presidencia de Estados Unidos del republicano Donald Trump supuso un cambio de planes en la geopolítica mundial: se archivó la agenda demócrata para el mundo, lo que conllevó, entre otras cosas, el cierre definitivo de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), encargada de impulsar y administrar sus proyectos, y se impulsó la agenda republicana, basada en una política agresiva de expulsiones masivas de inmigrantes irregulares y lucha contra el narcotráfico. Además, se impusieron aranceles comerciales a nivel mundial y se retomaron los planteamientos de la Doctrina Monroe del siglo XIX, que, bajo el lema «América para los americanos», buscaba impedir la recolonización europea y consolidar el dominio estadounidense en el hemisferio occidental.