MANIFIESTO DEL INSTITUTO DE INVESTIGACIONES ECONÓMICAS Y SOCIALES (IIES-USAC) EN SU 62° ANIVERSARIO (14 de febrero de 2021)

Oficialmente, el 14 de febrero de 1959 fue inaugurado el Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales (IIES), creado desde su origen como una dependencia de la Facultad de Ciencias Económicas, con el fin primordial de llevar a cabo estudios e investigaciones sobre los problemas económicos y sociales del país, recomendando las soluciones técnicas y prácticas que sean convenientes. Estas actividades son, a la vez, concomitantes con las funciones constitucionales de la Universidad de San Carlos de Guatemala, de promover la investigación en todas las esferas del saber humano y de cooperar al estudio y solución de los problemas nacionales, establecidas en el artículo 82 de la Constitución Política de la República de Guatemala.

En esta ocasión, el 62° aniversario del IIES se conmemora dentro de una situación excepcional debido a la existencia de la pandemia del Covid-19, con efectos desastrosos en la economía y en la población; en cuyo manejo gubernamental han prevalecido más el lucro y los intereses económicos y políticos de grupos empresariales y funcionarios de turno, relegando la salud y la preservación de la vida del personal sanitario y de la población en general; pandemia que en su esencia ha revelado y empeorado la permanente crisis socioeconómica en que ha vivido el país desde hace muchas décadas.

En los últimos sesenta y dos años en Guatemala han existido gobiernos militares y gobiernos de corte civil, que han mantenido la más estrecha relación con la oligarquía dominante, y reproducido en las últimas décadas un sistema que se fundamenta en una ideología neoliberal, excluyente, individualista: concentradora de riqueza y multiplicadora de la desigualdad económica y social.

Todo este valladar nos ha conducido a la instauración, en los últimos decenios, de un modelo económico y político caduco y perverso, dominado por élites tradicionales y emergentes que controlan el poder y cooptan la institucionalidad del Estado, fortaleciendo cada vez más una alianza corrupta de intereses personales. A tal grado de desgaste ha llegado el modelo económico imperante que  la fortaleza de la llamada estabilidad macroeconómica descansa en gran medida en los ingresos de los impuestos indirectos que recaen en los trabajadores y del sacrificio del trabajo de gran parte de su población marginada migrante, generadora de divisas sin ninguna contraprestación o asistencia del gobierno, mientras que el sector productivo exportador cuenta, para generar divisas, con un importante apoyo estatal por medio de beneficios tributarios, devolución de créditos fiscales y muchas otras prerrogativas, incluyendo el pago de salarios bajos a los trabajadores

Al inicio del tercer decenio del siglo XXI, es evidente en la sociedad guatemalteca el constante deterioro de los indicadores sociales y la permanente y pronunciada concentración de riqueza.  Dentro de tantas contradicciones sociales, hoy más que nunca habrá que agregar la paradójica existencia de dos realidades contrapuestas, reflejadas, por un lado, en una frágil y supuesta solidez macroeconómica y, por otro lado, en el empeoramiento de las condiciones de vida material y espiritual de la mayoría de las familias guatemaltecas, expresadas en sus deficientes condiciones de vida, de salud, nutrición, educación, empleo y vivienda, entre otros. 

La violencia, la inseguridad, la corrupción y la sucesión de gobiernos y funcionarios demagógicos, corruptos, irrespetuosos de la ley y hasta bufonescos, ha sido una constante en los últimos periodos en los tres organismos del Estado.  De nuevo, es el pueblo el principal receptor de los flagelos de estas desastrosas realidades político-sociales.

Después de sesenta y dos años, y más, los problemas estructurales del país permanecen incólumes, aunque algunos han mutado y cambiado de expresión; y la luz al final del túnel en materia de desarrollo y equidad se ve aún muy lejos.

Ante esta situación el IIES, en simbiosis con la Facultad de Ciencias Económicas,  reafirma su compromiso con la sociedad, comprometiéndose a realizar cada vez de mejor manera su misión de  efectuar investigaciones económicas y sociales de forma crítica y constructiva, con la finalidad básica de proponer alternativas de solución a la problemática socioeconómica del país, especialmente aquella que se relaciona con las dificultades en que se encuentran la mayoría de guatemaltecos para reproducir sus condiciones materiales y espirituales de vida.

Guatemala, 14 de febrero de 2021.

LA DIRECCIÓN

“Id y enseñad a todos”


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